Mi confrontación con la docencia
El presente autoanálisis surge después de analizar las lecturas y actividades recomendadas en el primer módulo de la especialización, al igual que por los comentarios y sugerencias de los compañeros de grupo.
Mi experiencia como docente realmente considero que ha sido corta, cumplo 5 años en Octubre, pero realmente satisfactoria, como en toda profesión me he enfrentado a dificultades, más que a problemas, debido a la falta de conocimientos pedagógicos a la hora de desarrollar mis actividades y estrategias, pero gracias al apoyo de compañeros con mayor experiencia he ido aprendiendo a mejorar mi desempeño dentro del aula.
Me percibo como un docente en crecimiento, estoy tratando de desarrollar mis habilidades para comunicarme y expresarme de la manera correcta dentro y fuera del salón de clases y sé que comparto esta inquietud y deseo con muchos docentes, considero además, que esta profesión es muy gratificante y de igual manera con muchas responsabilidades.
Después de analizar las lecturas recomendadas estoy totalmente convencida que existen aspectos de mi docencia que debo mejorar, el saber el tono de voz adecuado para cada momento dentro de mi clase, la forma de delimitar mis funciones y las de los jóvenes dentro del salón, saber dirigir de manera correcta una sesión, la forma y tiempo de realizar preguntas e incluso cuando guardar silencio y dar por terminada la sesión.
El reto para mí, lo que considero se me dificulta más, es el lograr integrar la parte humana a la hora de impartir los Módulos Profesionales y no solo priorizar las Normas de Competencia Laboral que el programa me exige que deben lograr mis alumnos.
He aprendido que debemos estar abiertos y dispuestos al cambio, lograr un ambiente laboral adecuado para que los jóvenes se motiven, debemos atraer su atención, su deseo por aprender y lograr que se apropien del conocimiento. Debemos exponerles la relación que cada tema o materia tiene con su vida diaria y sus necesidades actuales y futuras, para lo cual debemos presentar el origen o las necesidades que dieron origen a los conocimientos que van adquirir, como dice la lectura de “La aventura de ser maestro”, la pregunta original.
Para terminar debo comentar que para poder lograr un cambio primero debo estar consciente de que es necesario, y esto se logra a través de un autoanálisis el cual es real y valido en el momento que, como docentes, aprendemos a ser humildes, dejamos de ser los maestros que todo lo saben y entendemos que lo más importante es el alumno, lo que los jóvenes necesitan.
Una vez identificado el problema es fácil buscar las herramientas que necesitamos para resolverlo y entonces si podremos sentirnos orgullosos que los jóvenes nos llamen “maestro”.